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[NC-17]La melancolía de Shuichi[Gravi]En proceso Act 04/10

[NC-17]La melancolía de Shuichi[Gravi]En proceso Act 04/10

Notapor hazare » Mié Sep 03, 2008 1:15 pm

Espero que les guste este fic que acabo de hacer, es mi primer trabajo, asi que, espero que disfruten! Déjenme sus comentarios :D

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Yuki tecleaba sin cesar en su despacho. Sentado delante de su ordenador, como todos los días desde hacía tres semanas, no levantaba la vista de la pantalla si no era para prender otro cigarrillo o para tomar un sorbo del café que shuichi le dejaba sin que éste se diera apenas cuenta. Sólo había salido de esa habitación para dormir, comer de vez en cuando, e ir al baño. Shuichi estaba de nuevo en una de sus temporadas de desánimo. Sabía perfectamente lo importante que era para Yuki su trabajo, y que debía finalizarlo pronto, pero estar tanto tiempo privado de sus caricias y su compañía, lo ponía enfermo. Se había esfumado el brillo de sus ojos, y en los ensayos no daba lo mejor de sí mismo como habitualmente. Además se torturaba por sentirse así. No podía evitar estar deprimido, pero sabía que estaba siendo egoísta. Sacudiendo la cabeza para librarse de esos pensamientos, se dirigió a la cocina a preparar otra jarra de café para Yuki, al menos, podía hacer algo por él.

La cafetera emitió un silbido estridente en la cocina. El café estaba listo. El pelirrosa se acercó a ella y con ademán distraído agarró el asa de la misma. Instantáneamente un chillido de dolor salió de su garganta y apartó la mano de la cafetera, al rojo vivo. Su mano estaba de un color rojo vivo, se había quemado. Con el dolor palpitante en su mano pensó rápidamente en qué podía hacer para aplacarlo. Recordó que su abuela solía echar mano de la pasta de dientes para las quemaduras, y se dió la vuelta para ir a buscarlas. De repente sintió una mano en su hombro que lo giró rápidamente. Yuki lo miraba con expresión entre enfadada y seria. Shuichi, azorado por el dolor pensó que el rubio estaría molesto con el por haber chillado e interrumpido su trabajo. Comenzó a farfullar una disculpa, pero Yuki que había echado un vistazo a la cocina y se había formado una idea de lo que había pasado, cogió rápidamente el brazo del chico y miró su mano. Sintió un fuerte latido en su corazón al ver la mano quemada del niño, y en un segundo cogió a Shuichi en brazos y lo subió a encimera de la cocina, le puso la mano bajo el grifo y abrió el agua fría, que comenzó a correr sobre la palma del pequeño. Éste, confuso aún, sintió un gran alivio y miró a los ojos a Yuki, que ahora tenía una expresión de verdadero enfado. Bajando la cabeza, Shuichi dijo en voz baja:

- Yuki, no te preocupes, no es nada. Vuelve a tu trabajo, yo me las apañaré solo...

Pero antes incluso de que terminara la frase, ya estaba de nuevo en brazos de Yuki, que se dirigía a la puerta de la entrada.

- Yuki, a donde...?
- Cállate!

Esa fue la rotunda respuesta del rubio, que en su interior sentía una turbulencia de emociones, entre las que más destacaba la culpa y la preocupación. Sin embargo eso no se traslucía a su rostro, que era una máscara de enfado supremo. Una vez en los aparcamientos, Yuki abrió la puerta de su deportivo rojo y colocó al pequeño con cuidado en su asiento. Rápidamente entró él mismo en el coche y arrancó como alma que lleva el diablo. Dos minutos después, llegaban al hospital más cercano. El rubio cogió de nuevo a Shuichi y lo llevó adentro, donde unos doctores se ocuparon inmediatamente de él, mientras Yuki se sentaba en la sala de espera. Sacó la cajetilla de cigarros del bolsillo y se dispuso a encender uno, pero una enfermera que pasó a su lado le indicó que estaba prohibido fumar en todo el hospital. Con enfado, Yuki lo apagó y dejó caer la cabeza entre sus manos, agotado por el trabajo y la preocupación por el pequeño.

Dos horas más tarde, un sonriente Shuichi salía de una sala del hospital acompañado de un doctor. Nada más ver al rubio, Shuichi echó a correr hacia él, y de un salto se apegó como un koala a un árbol al cuerpo de Yuki. Éste, acostumbrado ya a los arrebatos del pelirrosa, puso una mano en el pelo de éste, y ejerciendo presión hacia abajo, logró arrastrar al pequeño hasta el suelo, dejandolo allí y andando hacia el doctor,que los miraba divertido.

- Como está, doctor?
- Ah, la lesión no ha sido profunda. Le hemos puesto una crema contra las quemaduras y le hemos vendado la mano. Deberá cuidarse y cambiarse cada día las vendas, aplicando una crema que le hemos recetado durante una semana. Después podrá volver a su vida normal.
- Le quedarán cicatrices?
- No, como le digo no ha sido una lesión grave de la piel, pero debe cuidarse
- Muchas gracias por todo doctor, y perdone las molestias
- Es mi deber, cuídense.

Yuki, aliviado, volvió a casa con un shuichi cabizbajo al lado. El rubio miró de reojo al pequeño. No sabía porqué estaba triste ahora, pero tampoco quería preguntárselo y demostrar que se preocupaba por él. De seguro le armaría un escándalo. Al llegar a casa, Yuki se tiró cansado en el sofá y prendió uno de sus cigarrillos. Shuichi se sentó mansamente a su lado y aún cabizbajo, le dijo:

- Yuki, no deberías haberte molestado, he interrumpido tu trabajo y sé que tienes que finalizarlo pronto. Lo siento
- Se puede saber en qué demonios estabas pensando cuando agarraste la cafetera hirviendo??? Yuki miró molesto al crío. Ahora que sabía que no le pasaba nada malo, se sentía enfadado por el descuido del pequeño. Podía haberse herido
- Lo siento
- Bueno, ahora tendrás que compensarme por todo esto.

Shuichi levantó la cabeza sorprendido y miró los ojos dorados de su amado, que lo miraba molesto

- Yo...lo siento, haré lo que me pidas. Primero voy a prepararte algo de comer.

El pequeño apoyó sus manos en el sofá para incorporarse de un salto como habitualmente, olvidando que una de sus palmas estaba herida. Un gesto de dolor apareció en su cara, y Yuki, con un latido en su corazón por esa expresión, agarró al pequeño por los hombros y lo tiró para atrás en el sofá, impidiendo que se levantara.

- Yuki...lo siento

El rubio, que ahora sentía el peso la preocupación acumulada, sintió un alivio tremendo recorriendo su cuerpo al ver los hermosos ojos azules de su niño, a salvo ya de todo lo que pudiera pasarle. Con una mano sujetó la barbilla del pequeño, y besó sus labios suavemente. Shuichi respondió al contacto de inmediato, entreabriendo los labios para permitirle el paso a su amado. Éste no desperdició el momento, y le dio un largo y apasionado beso al pelirrosa, explorando cada centímetro de su boca. Sintiéndo que el calor recorría todo su cuerpo, incorporó al pequeño, lo tomó entre sus brazos y lo llevó a la cama, donde lo depositó suavemente.

- Niño baka, ahora voy a tener que hacer que te canses para que no te levantes...

Volvió a besar al pequeño, esta vez con más fuerza, siguió bajando por su cuello, recorriéndolo con su lengua centímetro a centímetro. Shuichi gemía suavemente bajo su contacto, un sonido que volvía loco al rubio, que comenzó a desabrochar su camisa poco a poco. Se entretuvo en los pequeños pezones de su niño, mientras éste jugaba con el pelo de Yuki a la vez que hacía sus gemidos más intensos. El rubio siguió el recorrido del blanquísimo cuerpo del chico, cada vez más abajo. Con manos expertas, desabrochó los botones del pantalón de Shuichi y se los quitó en un santiamén. Introduciendo una mano en su ropa interior, comenzó a acariciar el miembro ya erecto del pequeño, que arqueaba la espalda pidiéndo más. Sin dudarlo un momento, Yuki comenzo a pasar su lengua por el miembro de Shuichi, que se retorcía y gemía. Mientras tanto, Yuki apretaba suavemente las tetillas del pelirrosa con los dedos, sin dejar por ello de lamer cada centímetro de la virilidad del niño. Súbitamente, se lo llevó a la boca y comenzó a succionar. El pelirrosa, sin poder ya casi aguantar más, susurró:

- Yuki...me vengo...
- "No, aún no..." respondió el rubio con una sonrisa divertida y malévola en la cara. Levantándole las piernas al pequeño, Yuki se llevo dos dedos a la boca y mojados de su propia saliva, comenzó a jugar con la entrada de Shuichi, que estrujaba con los brazos la almohada bajo su cabeza. Primero con un dedo, Yuki exploró el interior de Shuichi, jugando, provando...Luego siguió con dos y hasta tres dedos...le encantaba lo estrecho que seguía siendo su niño, aún después de todo el tiempo que llevaban juntos...

- Yuki...ahora...por favor....

Sorprendido por las palabras del pequeño, que se retorcía en éxtasis, Yuki sintió como la sangre le fluía en oleadas hirvientes por todo su cuerpo, y sin aguantarse más, envistió al pequeño por entero de una sola vez, sin miramientos. Shuichi, entre llamaradas de dolor y placer, comenzó a mover sus caderas al compás de las de Yuki, acoplándose a él por entero. El rubio levantó las piernas del pequeño aún más para penetrarlo más profundamente, y se dejó llevar con toda la pasión que lo recorría. Envistiéndolo una y otra vez, vió como Shuichi se iba, derramándo su "leche" sobre su propia piel, y esa visión provocó la explosión del rubio, que con un fuerte gemido se fue dentro del pequeño al que amaba. Agotado, se dejó caer sobre su niño, que se abrazó a él feliz y satisfecho.

Pocos minutos después, Yuki rodó sobre si mismo, y dándole una última mirada al rostro de su pequeño, dijo:

- Voy a ducharme, tengo que seguir trabajando
- Pero Yuki...no puedes quedarte un rato más conmigo?
- No seas tonto, tengo que terminar el trabajo

Y diciéndo ésto, se levantó y se fué hacia el baño, sin alcanzar a ver la expresión triste del pequeño. A pesar de que le había encantado la sesión de sexo con su hermoso amante, Shuichi volvía a sentir esa sensación de soledad que le corroía por dentro....

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Espero que les haya gustado el fic! No sean muy duras en sus comentarios ^^U
Última edición por hazare el Sab Oct 04, 2008 11:49 am, editado 3 veces en total
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Re: [NC-17]Shuichi, el café y Yuki[Gravitation]

Notapor Umi-ao » Jue Sep 04, 2008 11:08 am

Me gusto y como siempre Yuki, por mucho que ame Shuichi nunca és capaz de demonstrarlo de una forma fácil...y el pobre de Shuichi se queda con las ganas de tener esa demonstración de cariño del frio Yuki...!

Se és para continuar mucho para ver lo que pasarr, si no esta simples y buena...que puedo decir las fanfic de Gravitation són siempre una de misma faboritas..! >//<
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Re: [NC-17]Shuichi, el café y Yuki[Gravitation]

Notapor ANNE JIE JIE » Jue Sep 04, 2008 6:32 pm

*.* Un fic muy bonito y que captura la esencia de Yuki, no está mal para ser primer trabajo; mi unica observación es que por favor coloques junto al titulo, si está terminado, capitulo único o en proceso, por favor. es una regla más del foro..

Un besito...y sigue escribiendo!!!
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Re: [NC-17]Shuichi, el café y Yuki[Gravitation]

Notapor hazare » Vie Sep 05, 2008 5:49 am

Gomen...realmente no lo puse porque no sabía si iba a continuarlo o no...depende de os gustaba la historia, pero tengo un par de ideas así que pondré "en proceso". Una vez mas, gomen... :sonrojo:
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Re: [NC-17]Shuichi, el café y Yuki[Gravitation][En proceso]

Notapor hazare » Lun Sep 08, 2008 6:33 pm

Bueno, aquí voy con la segunda parte de la historia, que se va complicando un poco. En esta parte no hay mucho lemon, pero en las siguientes quien sabe... >//< Espero que os guste!!

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CAP II

- Yuki, yuki, yuki, yukiiiiiiii!!!!!

Shuichi entró por la puerta a la carrera y se lanzó a los brazos del rubio, que descansaba sentado en el sofá frente a la tele.

- A qué viene ese alboroto?
- Yukiii, mira lo que tengo!!

El chico agitaba alegre en la mano cuatro tickets frente a la cara de Yuki

- Si no dejas de moverlo, jamás podré saber porqué estas armando este alboroto
- Ah, perdón Yuki, mira

El pelirrosa le tendió los tickets al rubio, y este leyó en uno de ellos “Entrada vip al Tokio summerland” Un recinto con varias piscinas distintas a las que solían acudir en masa los japoneses en verano.
- De donde has sacado estas entradas?
- Ah, me las ha dado Tomma, por el éxito que tuvimos en la última gira
- Y que piensas hacer con ellas?
- Pues evidentemente Yuki, vamos a ir juntos!!

El chico tenía una inocente sonrisa de oreja a oreja, que contrastaba con la cara de incredulidad de Yuki
- Ni loco iría a este sitio
- Que!? Vamos Yuki, en principio íbamos a ir todos los de la banda, pero todos tienen planes para ese día, y no puedes fallarme tu también! Últimamente has estado tan ocupado que no me has prestado casi atención
- He dicho que no voy y punto, búscate otro crio como tú de infantil que quiera ir contigo, y sino, vete solo. Yo tengo mucho que hacer, así que quítate de encima.

Con gesto indiferente, Yuki giró la cabeza hacia la ventana, dejando claro que la conversación se había terminado en ese punto. Shuichi, enfadado por el comentario del rubio y triste a la vez por una nueva negativa de Yuki, se levantó y se marchó corriendo del apartamento, cerrando la puerta de un portazo.

Un par de horas más tarde, un Shuichi abatido todavía deambulaba por las calles de Tokio, pensando en la frialdad de Yuki para con él, y en todas sus protestas siempre a las proposiciones del chico.

- Esta vez no te saldrás con la tuya Yuki, si no quieres ir conmigo, me buscaré a otra persona que sí quiera venir.

Decidido, el pelirrosa comenzó a pensar en quién podría acompañarle a la piscina. Sus compañeros de la banda no podían, ya todos tenían planes como habían dicho en el último ensayo, y la verdad es que aparte de Yuki no tenía muchas más personas con quien quisiera ir. De repente, dos personas vinieron rápidamente a su mente. Sí que había alguien más con quisiera ir, y estaba seguro de que no dirían que no!! Animado, cogió su móvil y marcó rápidamente un número de teléfono.
- moshi moshi??
- Ryu!!! Soy Shuichi!!
- Shu-chan!!! Cúanto tiempo, qué tal estás?
- Muy bien, te llamaba para invitarte al summerland, si no estás ocupado
- Claro!! Qué dia?
- Ah, pues el sábado si te parece bien
- Por supuesto, Kumagoro y yo iremos encantados!
- Bien, llamaré ahora a mi hermana, quizá también quiera venir
- Muy bien, Kumagoro tendrá más amigos con quien jugar!!!

Días después, un excitado Shuichi llegaba corriendo a casa desde el estudio donde ensayaba la banda para preparar las cosas e irse a la piscina, había quedado con Ryu en la puerta, al final su hermana no había podido ir tampoco.

- Tadaimaaaa!

No obtuvo ninguna respuesta, Yuki no estaba en casa. “Mejor”, pensó Shuichi, por primera vez en su vida no tenía ganas de ver al rubio. Aún estaba molesto con él por no ir con él a la piscina. Fue hasta su habitación y tomó del armario su mochila. Rápidamente guardó en ella su bañador, y un neceser con las cosas de ducharse. Antes de salir de nuevo, escribió una nota rápida en un papel diciéndole a Yuki que se iba a la piscina y que llegaría a casa hacia las nueve. Garabateó su firma, y se la dejó al lado de su portátil, en el escritorio de su despacho.

- Ryuuuuuuuuu!!!!
- Shuuuuuu-chan!!!

Los dos amigos al verse se dieron un fuerte abrazo, Ryu estaba como siempre, abrazaba a Kumagoro y vestía una camiseta de tirantes y un bañador azul. Ya venía equipado de casa.

- Entramos?
- Claro! Kumagoro está impaciente!!
- Ya verás, nos lo vamos a pasar genial, hoy no habrá mucha gente, porque es el día especial de los pases vip, y solo las personas con este pase podrán entrar!
- Genial!! Tendremos mucho más espacio para jugar!

A la carrera, los dos amigos entraron en el edificio. El del pelo verde no pudo esperar a que Shuichi se cambiara, y se fue directamente a una de las piscinas con tobogán, con Kumagoro aún en la mano. El otro se cambió todo lo rápido que pudo, y salió a las piscinas desde el vestuario. El sol brillaba alto en el cielo, y el calor se dejaba sentir en la blanca piel del chico. Shuichi, relajado, se paró en uno de los jardincillos de las piscinas, y miró a su alrededor. A lo lejos vio a Ryuichi tirándose por un tobogán en una de las piscinas. Realmente no había mucha gente, desde donde estaba solo podía ver unas veinte personas en todo el recinto. Tenían el lugar casi para ellos solos. Mirando más detalladamente, Shuichi vió cuatro grandes piscinas delante de él. Una con olas, otra de toboganes, donde le esperaba Ryu, otra normal, para nadar y jugar libremente, y una para los niños. Había diseminadas otras cuantas piscinas más pequeñas con diversos usos, como chorros de masaje, y jacuzzi a los lados de las cuatro grandes. Y alrededor de todas estas, jardines de una mullida y corta hierba, con algún que otro seto salpicándolos. A su derecha había una zona de hamacas para tomar el sol, y allí dirigió por último el hiperactivo chico su mirada. De repente, su mirada se posó en la única persona allí tumbada. Era un hombre bastante alto, delgado, pero con más musculatura que Yuki, con maravilloso pelo negro como el azabache, que brillaba bajo el sol con un efecto hechizante. Lo tenía rizado y largo hasta los hombros, y sus bucles enmarcaban de manera espectacularmente perfecta los rasgos masculinos de su cara. Tenía los ojos cerrados, disfrutando de sol. Una expresión de absoluta calma reinaba en su rostro, y Shuichi pudo mirarlo un rato más, consciente de que el otro no le veía. Tenía unas largas pestañas negras también, y una nariz recta y elegante. Sus labios, en los que el chico se detuvo a observar más tiempo, estaban llenos, e invitaba a ser besados. Un fuerte latido se sintió en el pecho del pelirrosa, que estaba como eclipsado con ese hombre. Nunca le había pasado tal cosa, excepto con su Yuki, y pensaba que jamás le volvería a pasar. Pero allí estaba, sin poder moverse ni dejar de mirar a aquel hermoso hombre. De repente, un grito de Ryu llamándole le sacó de su ensimismamiento, y sacudiendo la cabeza de visión de ese hombre, se dirigió corriendo hacia la piscina donde le esperaba su amigo.

Después de un par de horas de juegos y chapuzones con Ryu y Kumagoro, éstos decidieron sumergirse en la piscina normal, para descansar de tanto bullicio y relajarse. Cansados, los dos amigos se sentaron en el borde lateral de la piscina, con las piernas sumergidas hasta las rodillas, y moviéndolas arriba y abajo en el agua. Hablaban tranquilamente de su música, sus amigos, y otras muchas cosas. La mirada de Ryu se volvió en un momento dado hacia el único trampolín de la piscina, donde un hombre acababa de subirse. Shuichi volvió su mirada también hacia allí, y abrió los ojos sorprendido cuando la figura del chico de la tumbona apareció ante sus ojos. Caminaba hacia el borde del trampolín lenta pero decididamente. Su porte era majestuoso, de hombros anchos y cintura estrecha, el sol caía directamente sobre su blanca piel, y realzaba con sombras y brillos sus firmes músculos. Al llegar al borde, se paró y puso los brazos en cruz, miró hacia el frente, con unos hermosos ojos en la misma forma que los de Yuki, pero de un intenso color negro, y dio un único salto que lo elevó en el aire unos metros, de allí hizo dos tirabuzones en el aire, y se sumergió en el agua de cabeza, con los brazos extendidos por delante, sin salpicar ni siquiera un poco a su alrededor. Ryu y Shuichi estaban francamente impresionados, y no dejaron de mirar al hombre mientras este se dirigía hacia la escalera de la piscina nadando suavemente. Tenía una expresión serie en su rostro, y cuando alcanzó las escaleras, miró directamente a donde estaban los dos amigos, que lo miraban fijamente. Shuichi esperaba que les dirigiera una mirada arrogante, acostumbrado como estaba a Yuki, sin embargo, el del pelo negro les dedicó una amplia y bonita sonrisa, y subió las escaleras de la piscina, mientras el agua resbalaba por su torneado cuerpo. Se dirigió hacia los dos chicos, y sentandose al lado del pelirrosa, los miró por turnos, deteniéndose un poco más en los ojos entre azules y violeta de Shuichi y se presentó:

- Hola, siento molestaros, pero me empezaba a encontrar un poco solo y aburrido en mi tumbona, os he visto pasándolo tan bien las piscinas hace un rato, y ahora que estáis descansando he decidido venir a saludaros y darme un chapuzón también. Pero, perdonad mis modales, soy Sunou Keisuke, pero podéis llamarme Kei
- Ah, encantado de conocerte, kei-kun, yo soy Shindou Shuichi, y éste es mi amigo Ryuichi Sakuma.
- Encantado de conocerte –dijo también Ryu-
- Ah, he oído hablar de vosotros, sois cantantes de rock verdad?
- Sí, mi banda se llama Nittle Grasper, y la de Shuichi es Bad Luck, nos has escuchado?
- Lo siento mucho, pero la verdad es que no demasiado, me paso los días metido en el agua, soy nadador profesional, y por eso no veo mucho la televisión ni escucho música, pero sí que leído de vosotros en algunas revistas.
- Vaya, eres nadador profesional? Qué interesante! Por eso estás aquí con un pase vip verdad?
- Sí! Aunque estoy en una semana de descanso, no puedo apartarme de mi amada agua!

Los tres chicos se rieron a gusto, mientras Kei le dirigía a Shuichi una amable y hermosa mirada, a la que el pelirrosa no estaba acostumbrado. Así, durante unas horas más, los ahora tres amigos, siguieron hablando y divirtiéndose juntos en las lujosas piscinas.

Durante este tiempo, un cansado Yuki llegaba a casa, y se sentaba en el sofá desganado, esperando que un loco Shuichi apareciese de cualquier lugar de la casa y se lanzase a su cuello. Sin embargo, pasados unos segundos, el rubio se dio cuenta de que la casa estaba muy silenciosa, y frunciendo el ceño, se levantó para comprobar que el chico no estaba en la casa. Después de una infructuosa búsqueda, se fue hacia su escritorio, donde vió la nota del pequeño.

- Al final ese idiota encontró alguien con quien ir a la piscina, seguramente convenció a Hiro para que lo siguiera en tan absurda idea.

Sin embargo, el guapo escritor estaba un poco contrariado de que el chico no fuera un poco más específico, y recordándo a dónde había ido, decidió ir a buscarle y quizas invitarlo a cenar. Últimamente lo había tenido un poco desatendido. Dirigiéndose hacia la entrada, cogió las llaves de su deportivo y salió de la casa andando tranquilamente.


Shuichi terminaba ya de atarse los cordones de sus deportivas, y cogiéndo su mochila, se dirigió hacia la salida, acompañado de sus dos amigos. En las últimas horas había trabado una gran amistad con Kei, y parecía haber mucho feeling entre los dos, algo que no pasaba desapercibido para los ojos del un poquito celoso Ryuichi.

El pelo mojado de Kei era incluso más hermoso que seco. Sus definidos rizos caían en bucles, y emitían destellos con las luces que incidían sobre ellos. Shuichi no podía dejar de admirar esto, junto con la hermosa mirada y la cálida sonrisa que le brindaba el moreno. Salían por la puerta hacia la calle riéndose, uno junto al otro, seguidos por Ryu, que estaba entretenido hablando solo con Kumagoro, cuando los vió Yuki, de pie apoyado sobre su deportivo rojo, aparcado en la acera. Los ojos de Yuki, ocultos detrás de unas gafas de sol se agrandaron al ver a su pelirrosa riéndose abiertamente junto a ese sujeto extraño que Yuki jamás había visto antes. Molesto, frunció el entrecejo, pero no dijo nada. Quiso esperar a ver la reacción del pequeño al verle allí. Por fin, Shuichi apartó la mirada de aquel hombre moreno y miró al frente. Su expresión de sorpresa fue mayúscula, y ufano, Yuki esperaba que corriese a su encuentro y lo abrazase como siempre hacía. Sin embargo, el pelirrosa volvió a mirar al moreno, y le dijo algo. Entonces, el moreno asintió con la cabeza y se despidió de Ryu y Shuichi con un abrazo, deteniéndose un poco más en el abrazo a Shuichi. Se giró y sin percatarse siquiera de la presencia del rubio, siguió su camino, perdiéndose entre la multitud. Entonces Shuichi tiró del brazo de Ryu y se dirigieron por fin hacia un ahora enfadado Yuki.

- Yuki! Qué haces aquí? Preguntó el pelirrosa
- Hola Ryuichi, cuanto tiempo. Dijo el rubio, ignorando complétamente a Shuichi
- Ah, hola Yuki, como te ha ido?
- Bien gracias.
- Shuichi, nos vamos.
- Ah, si. Bueno Ryu-chan, quieres que te acerquemos a casa?
- No gracias Shu, mi chófer estará a punto de llegar.
- Ah, entonces nos vamos. Llámame un día de estos eh?
- Claro Shu-chan, hasta pronto!
- Hasta pronto Ryu, Kumagoro!

Yuki montó en el coche y Shuichi también. El rubió arrancó el motor con un rugido, y salió como una bala hacia la casa de ambos.

- Cómo es que has venido, Yuki? Llevas mucho tiempo esperando?
- No, simplemente vi la nota y decidí venir, supuse que un inútil como tú no había pensado que a estas horas ya no hay líneas de bus ni de tren que pasen por nuestro distrito
- Ah, pues lo cierto es que no, pero Kei-kun se había ofrecido a llevarme
- Kei-kun?
- Sí, es un chico que conocí hoy en la piscina, es muy agradable, nos hemos hecho muy amigos! – Shuichi mostró una amplia y hermosa sonrisa en su rostro al hablar de Kei, algo que no pasó inadvertido para los ojos de Yuki-
- Qué bien

Yuki siguió conduciendo a toda velocidad por las calles de Tokio, mientras Shuichi no dejaba de parlotear de su nuevo amigo, algo que molestaba a Yuki, aunque no sabía exactamente por qué. No le gustaba aquel tipo moreno. Ni su modo de mirar su Shuichi, ni el modo en que éste lo miraba a él. Aunque quizá fuera solo su imaginación. Su inocente amante no podía quererle mas que a él…verdad?

Un par de horas más tarde, mientras cenaban en su departamento, el teléfono celular de Shuichi empezó a sonar con el último single que había lanzado Bad Luck. El pelirrosa lo cogió y abrió los ojos sorprendido. Rápidamente descolgó:

- Moshi moshi?
- Kei-kun! Hola! Qué tal estás? Te ha sucedido algo?
- Ah! Una competición este miércoles? Claro! Allí estaré apoyándote.
- Bien, nos vemos entonces, ganbare!

Cuando colgó, un enfadado Yuki se levantó de golpe de la mesa y se fue hacia su estudio.

- Yuki? Ya has terminado?
- Si, tengo mucho trabajo
- No vienes a la cama entonces?
- No, te he dicho que tengo mucho trabajo, ya eres mayorcito para poder dormir solo

El pequeño no respondió, simplemente miró hacia el móvil, que aún tenía en la mano, y sonrió. Yuki, que lo miraba de reojo parado en el marco de la puerta de su estudio, apretó los dientes y uno de sus puños, y entró en el estudio, cerrando tras de sí de un portazo.

Continuará.... bye
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Re: [NC-17]La melancolía de Shuichi[Gravi]En proces Cap2&tit act

Notapor Umi-ao » Lun Sep 08, 2008 7:59 pm

Bién hecho Shuichi, ese idiota de Yuki debe sentir que puede perde el amor de Shuichi. :evil:

Se continua tratando su amante de aquella manera tán fria...porque por mucho que Shuichi pueda amar Yuki, el amor se acaba se no és alimentado con cariño y momentos romanticos...y peor se ese amor puede ser encontrado en otra persona que lo demuestra...se me hago entender...! eto

Continua, porque quiero mucha saber lo que va pasar con Yuki y claro que espero que Shuichi no se equipo en cambiar Yuki por una aventura cualquiera de momento...Yuki tiene que sentir celos de Shuichi...! :stone:
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Re: [NC-17]La melancolía de Shuichi[Gravi]En proces Cap2&tit act

Notapor Ali_McR » Lun Sep 08, 2008 9:10 pm

>//< me encanta este fic ...xk no ha cambiado la personalidad de ningun personaje ...la verdad es q no me gustan algunos fic q cambian la personalidad de los personajes ...como cuando empiezan con un Yuki muy frio y terminan con un Yuki muy cariñoso q casi ni se le reconoce ...es verdad q es bueno ver a un Yuki cariñoso ...pero tambn nos encanta su personalidad aunq aveces molesta ,,,pero eso es lo q lo hace especial jejeje...espero q sigas con tu fic xk me gusto muxo :.///.:
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Re: [NC-17]La melancolía de Shuichi[Gravi]En proces Cap2&tit act

Notapor Tasalandrei » Mié Sep 10, 2008 1:45 pm

Estoy de acuerdo con Ali, amí también me gustan los fics en los que los personajes siguen manteniendo sus caracteres. Un Yuki cariñoso no sería Yuki.

Me preguntó que hará el rubio para que Suichi no acabe en brazos de Kei, ahora va a saber lo que se siente cuando te ignoran y no creo que le vaya a hacer ni pizca de gracia. A ver como se las arregla para traer de nuevo a Suichi a su lado.

Un saludo.
Tasalandrei
 

Re: [NC-17]La melancolía de Shuichi[Gravi]En proces Cap2&tit act

Notapor hazare » Sab Oct 04, 2008 11:43 am

Bueno, sigo un poquito con la historia, tarde, muy tarde, lo sé, pero realmente no he tenido tiempo para nada. Muchas gracias por todos sus comentarios, realmente los aprecio y me gusta saber su opinión y sus sugerencias. Yuki intentará retener a Shuichi como siempre lo hace, pero quien sabe si esta vez le dará resultado?

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CAP III

Llegó el día de la competición de Kei, durante la semana Shuichi había estado hablando a menudo por teléfono con el moreno, y la relación con Yuki seguía siendo igual de tensa. Shuichi ya le había perdonado por no haber ido con él a la piscina, pero el rubio seguía estando distante con él, incluso más en los últimos días, y el pelirrosa había decidido no preocuparse mucho más por eso. Quizás cuando terminara el trabajo volvería a la normalidad. Aunque pensándolo bien, no había visto a Yuki trabajar en los últimos días. Sólo deambulaba por el piso, de su despacho a la habitación y a la editorial. Con un gesto resignado, el chico miró el reloj y vió que se acercaba la hora de irse al recinto donde tendría lugar la competición de su amigo. Por suerte ese día había salido temprano del ensayo con la banda, así que tubo tiempo de prepararse y descansar un rato antes de irse. Mientras miraba la ciudad a través de la cristalera de la terraza del piso que compartía con Yuki, el rubio apareció detrás de él, salía de la ducha y cubierto solo con una toalla, miró al pequeño, sabiendo que hoy se volvería a encontrar con el dichoso amigo que había hecho en la piscina. Lentamente se acercó a él.

- Qué haces ahí embobado mirando por la ventana?

El chico dio un respingo al sentir al rubio tan cerca, no lo esperaba y se había asustado. Se dio la vuelta y se encontró con el torso húmedo y desnudo de Yuki. Sus ojos se dilataron un poco por la visión de la piel de su amado, y le miró a los ojos.

- Yuki, me has asustado. Vas a resfriarte, deberías ponerte algo.
- Algo? Qué tal si me cubro contigo?

Dicho esto, el rubio estrelló sus labios con los del chico, imponiéndole un beso duro y apasionado. El chico jadeó sorprendido cuando el beso terminó, y notó como un cosquilleo empezaba a subir por su entrepierna mientras Yuki jugaba a darle ligeros besos y mordiscos por el cuello. De repente recordó la hora que era, y a donde tenía que ir, y poniendo las manos en el pecho de Yuki lo separó de él.

- Yuki, ahora no puedo, tengo que irme.
- Qué??
- En la mañana te dije que hoy iría a animar a Kei en su competición, y ya es hora
- Y que tal si me animas a mi ahora?
- Yuki, después tendremos tiempo…

Molesto por el rechazo del pequeño, cogió las manos del chico a la altura de las muñecas y levantó sus brazos por encima de su cabeza, atrapándolo contra el cristal.

- Yuki…
El rubio sin esperar más volvió a besar al pelirrosa, más apasionadamente. Explorando su boca, saboreándolo. Shuichi estaba un poco molesto, pero cuando el mayor empezó a acariciarle el estómago con las yemas de los dedos y se coló en sus pantalones, cambió de idea y pensó que bien podría llegar un poco tarde a la competición. Relajándose, empezó a disfrutar verdaderamente de las caricias del experto rubio, y Yuki, sintiéndo cómo se entregaba, sonrió pensando que se había salido con la suya, y soltándole las manos le agarró por las caderas y lo elevó hasta su cintura, al tiempo que Shuichi enredaba las piernas alrededor de su cadera. Así dispuestos, Yuki se llevó al chico hasta el dormitorio. Al llegar a la cama lo dejó con cuidado, y sacándole la sudadera siguió con sus besos por el torso de Shuichi. Posó sus labios sobre una de las tetillas del chico, y suavemente la mordisqueó y lamió, sintiendo como se endurecía, y como aumentaban de volumen los gemidos del pelirrosa. Excitado, volvió a pasearse haciendo círculos con la lengua por el pecho del pequeño, en dirección de nuevo a su cuello, al tiempo que estirando el brazo, se colaba de nuevo en los pantalones del chico y acariciaba su entrepierna. Shuichi, encantado con las atenciones, enredó las manos en el pelo de Yuki, y atrayéndolo hacia su rostro, inició un beso largo y sensual. Después de tantos días sin el contacto del rubio, estaba realmente dispuesto a dejarse hacer, pero también a jugar él. Sonriente, terminó el beso y se colocó encima de un absorto Yuki, que sorprendido por la incipiente respuesta del pequeño, se dejó llevar. Shuichi, sentado a horcajadas en la cadera de su amante, recorrió el cuello de éste con besos y caricias, y moviéndose hacia abajo, siguió por su pecho y su vientre sin apenas detenerse. Al llegar a su ombligo, hizo círculos cada vez más pequeños con la lengua, arrancando de Yuki suspiros entrecortados. Siguió más abajo y se topó con la toalla de Yuki, que aún estaba húmeda de la ducha. Sonriendo, se colocó un poco más abajo, sobre las piernas de Yuki, y metió la cabeza debajo de la toalla del rubio, sin llegar a quitársela. Éste gimió suavemente al sentir el pelo suave de Shuichi rozando su parte más íntima, y respiró profundamente cuando sintió la humedad de la boca del pelirrosa alrededor de su miembro. El chico, inexperto a pesar del tiempo que llevaban juntos, subía y bajaba por la virilidad de su amante intentando darle el mayor placer posible, sin embargo a Yuki le excitaban más los movimientos inexpertos de su pequeño compañero y sus caricias torpes que el toque de cualquier otra persona en el mundo mucho más experta. Shuichi, excitado a su vez por la respiración agitada del rubio y su propia valentía, se hizo un poquito más osado, y acompañó los movimientos de su boca con una de sus manos. Yuki sintió cómo le bullía la sangre por dentro, y adivinó que a ese ritmo no aguantaría mucho más. Decidido, se quitó la toalla de un manotazo para ver el rosado cabello de su amante, y su expresión sonrojada y excitada le dio un nuevo empujón a su ya tremendamente palpitante erección. Irguiéndose, cogió al chico por los brazos y lo elevó hasta sí, besando su boca profunda y ardientemente. Mientras recorría su espalda con las manos, sentó a Shuichi más cerca de sus caderas. Dejó su boca para concentrarse en su cuello y su volvió a enredar las manos en su pelo. Ambos estaban más que listos para el siguiente paso. El rubio comenzó a masajear el miembro de Shuichi rápidamente, no hacía falta comenzar despacio, ambos empezaban a tener prisa. El pequeño gemía fuertemente, estaba llegando al clímax final. Unos momentos más tarde, Yuki sintió en su mano el líquido espeso y caliente de su compañero, mientras besaba su cuello. Con la mano húmeda por el suceso, preparó la entrada del chico, que estaba más que dispuesto, e incluso antes de que terminara, Shuichi se irguió para ir a encontrarse con el miembro de su amante. Yuki le guió con las manos en su cintura, y el pequeño comenzó a moverse sin apenas la ayuda del rubio. Fue aumentando el ritmo, los dos sudorosos y sonrojados hasta que el apuesto hombre se fue dentro de su amante, con un vigoroso gemido. Extenuados, cayeron de espaldas sobre la cama, aún unidos y sonrojados. Unos segundos después, Shuichi rodó al costado del rubio, y se abrazó a él cansado. Un Yuki feliz tanto por el encuentro como por la que él suponía victoria sobre el tal Kei, cerró sus ojos lentamente, y se sumergió en un sueño tranquilo y reposado. Shuichi no tardó en reconocer la respiración lenta de su amante dormido, y aunque en ese momento estaba en el colmo de la felicidad amarrado a su atractivo compañero, para él una promesa era una promesa, y además...quería ver a Kei de nuevo. Suavemente se deslizó sobre la cama hasta alcanzar el borde y levantarse. Sin hacer ruido se dirigió al cuarto de baño, donde se duchó en cinco minutos y se cambió de nuevo de ropa. A la carrera pero silenciosamente, salió de la casa y cogió un taxi aparcado en frente de su edificio.

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Próximamente el encuentro con Kei...
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Re: [NC-17]La melancolía de Shuichi[Gravi]En proceso Act 04/10

Notapor Umi-ao » Sab Oct 04, 2008 3:14 pm

Sera el rencuentro de Shuichi con Kei y la reacción de Yuki cuando se despierte, vea que no esta Shuichi en la cama con él...! stadistik

Como se comportar Yuki con los celos de Kei y la atención que este le dá a sua amante...! eto
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Re: [NC-17]La melancolía de Shuichi[Gravi]En proceso Act 04/10

Notapor Tasalandrei » Mar Oct 21, 2008 7:01 pm

Esto se pone emocionante, Yuki montará en cólera cuando se dé cuenta de a dónde ha ido Shuichi. Me pregunto cómo serán las represalias.

Ahora si que estoy impaciente,

un saludo.
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Re: [NC-17]La melancolía de Shuichi[Gravi]En proceso Act 04/10

Notapor hazare » Lun Ene 19, 2009 10:17 am

Shuichi llegó al polideportivo donde tendría lugar la competición de Kei. El sol brillaba y el recinto completamente acristalado brillaba como una estrella reluciente. Tapándose los ojos con el brazo por el intenso brillo, pagó el taxi y corrió hacia la entrada del enorme edificio. Al entrar, se quedó impresionado por la enorme cantidad de gente que había allí. Nunca se hubiera imaginado que una competición deportiva relacionada con la natación atraería a tal cantidad de gente. La competición ya había empezado, y apenas quedaba sitio donde sentarse. Shuichi miró a su alrededor desde la parte más baja del recinto para buscar alguna butaca libre. Mientras estaba allí parado, un hombre alto se acercó a él por la espalda.

- Perdón, es usted Shindou Shuichi?
- Eh? Ah! Sí, yo soy. - Respondió el muchacho perplejo
- Soy el entrenador del señor Sunou Keisuke, y me ha pedido que le reserve un sitio y estuviera atento a su llegada.
- Ah, vaya, lo siento por las molestias, además llego un poco tarde
- No se preocupe, aunque la competición ya ha empezado Takishima es de los últimos en participar, así que aún puede verlo.
- Que alivio!! Me encantaría
- Sígame por favor

El chico asintió vigorosamente con la cabeza y siguió por el recinto a ese hombre alto de aspecto atlético enfundado en un chandal color azul y blanco. Tras un par de minutos llegaron a la mejor zona del estadio, desde la cual se divisiba de cerca y perfectamente el trampolín desde el que se tiraban los participantes. Shuichi miró a los deportistas reunidos en torno a la piscina esperando su turno, buscando a Kei. Por fin lo encontró, y volvió a quedarse impresionado de su hermoso cuerpo. El moreno llevaba un bañador especial que se adaptaba perfectamente a sus piernas, cubriéndole desde la cadera hasta los tobillos. Su torso, brillante por el agua, y su trasero bien definido hicieron que se subiera el color a la cara del pequeño, que pensaba en otras cosas que no eran la natación. De repente, azorado ante lo que estaba pensando, bajó la cabeza y suspiró.

No debo pensar en esas cosas, yo ya tengo a Yuki...

Los participantes seguían saltando uno tras otro, y Shuichi se dedicó a admirar el espectáculo ante sí. Realmente era impresionante la de piruetas y giros que podían hacer esos hombres en unos pocos segundos, para luego caer tan grácilmente en la piscina. Viéndolos, cualquiera pensaría que era una tarea sencilla...

Mientras tanto, en casa del pequeño, un soñoliento Yuki se desperezaba en la cama. Aún con los ojos cerrados, rodó sobre la cama para abrazar a Shuichi y atraerlo hacia sí. Sin embargo, cuál fue su sorpresa al encontrarse abrazando al aire. Sorprendido, abrió los ojos de golpe e inspeccionó la habitación en busca del pelirrosa.

- Shuichi?? Dónde te has metido??

Un poco molesto por no encontrarlo al despertarse, se anudó la sábana a la cintura y salió de la cama para buscar por la casa.

Quizá se esté duchando, estará cansado después de nuestra sesión...

El rubio sonrió satisfecho al recordar la sesión de sexo intenso que le había dado al chico. Se dirigió al baño y abrió la puerta goloso, quizá si se estaba duchando podría acompañarlo...sin embargo, no estaba allí. Contrariado, fue a revisar la cocina y la sala de estar. Nada, no había rastro de Shuichi, donde podría haber ido?? De repente, un pensamiento cruzó su cabeza, e instantáneamente su expresión cambió a enfado. Frunció el ceño y apareció un brillo de enfado en sus ojos. La boca, tan sensual cuando estaba calmado, cambió a unos labios apretados y cerrados. Todo ello le confería un aspecto bastante peligroso, aunque el simple hecho de estar semi-desnudo podía suscitar igualmente ganas de llevárselo a la cama, o al menos, eso pensaría Shuichi.

No puede ser, no puede haber salido de MI cama para ir a encontrarse con ÉL. NO, no puede, no puede ser...

El rubio, plantado en medio del salón, pensó unos minutos. Tenía que corrobar a dónde había ido Shuichi. Y si había ido a ver al idiota aquel, el mismo iría a buscarlo y se lo llevaría de allí. A estas alturas no iba a permitir que ese criajo andara jugando con quien se le venía en gana. Con quién se creía que estaba? El era Yuki Eiri, y no iba a permitir que le quitaran nada. Como alma que lleva el diablo, registró toda la casa en busca de algo que pudiera servirle de guía para saber a dónde había ido el chico. En la habitación, tirado en el suelo cerca de las sábanas, encontró el movil del pequeño, seguramente se le habría caído al vestirse. Registró el teléfono y vió en un mensaje la dirección del recinto donde tendría lugar la competición de aquel idiota. En un segundo, se vistió y cogiendo las llaves de su deportivo salió de casa dando un portazo. Le preguntó al conserje a la puerta del edificio si había visto salir a Shuichi, y este le informó de que hacía rato que había tomado un taxi. Sin más preámbulos, Yuki se dirigió al coche, para salir disparado en dirección al polideportivo.


Kei subía lentamente las escaleras que llevaban al trampolín. Estaba concentrado, sin embargo en su mente pululaba un poco de tristeza. Estaba seguro de que Shuichi iría a verle, y aunque le esperó pacientemente a la entrada del recinto hasta el último minuto posible, no se había presentado. Aún así, reticente a dejar la esperanza, le pidió a su entrenador que le reservara un asiento y estuviera atento a las personas que llegasen tarde. Éste conocía a Shuichi de las revistas de música y los programas de televisión en los que había salido tocando con Bad Luck, así que no tendría problemas en reconocerlo. Con estos pensamientos en la cabeza, llegó al final de las escaleras. Miró el final del trampolín, y antes de dirigirse al extremo más alejado, paseo la mirada entre el público allí reunido. Sus ojos hicieron una rápida pasada por todo el estadio, y se detuvieron al llegar al lugar del asiento reservado. Instantáneamente, sus ojos se agrandaron y sintió un fuerte latido en su pecho "BA-DUMP". Allí estaba Shuichi, levantado vociferando su nombre, agitando la mano nervioso como un niño y con su hermoso pelo rosa brincando sin parar. Kei no se lo pensó y levantó la mano para saludarle, mostrando una hermosa y feliz sonrisa. Su amigo, que tan reciente e inesperadamente había conocido, y por el que sentía tanto...cariño? estaba allí animándole. Últimamente había empezado a replantearse sus sentimientos por el chico, sospechaba que más que cariño había empezado a sentir algo por él. Pero ese no era el momento para darle vueltas a la cabeza. Ahora, feliz como estaba, le ofrecería un espectáculo grandioso al chico, haciendo lo que mejor sabía, piruetas en el aire. Decidido, caminó hasta el extremo del trampolín, y adoptando la postura de salida, con los brazos en cruz, saltó con todas sus fuerzas, impulsandose un par de metros hacia arriba. Todos sus músculos brillaban con gotitas de agua. Su pelo, de color ébano en bucles, destellaba con las luces que incidían en él. Hizo dos giros rotacionales sobre si mismo, se dobló y dio dos vueltas más, para terminar estirándose completamente y caer límpiamente en el agua. Todo el mundo aplaudió fuertemente. Era la primera ronda aún y el salto había sido magnífico. Shuichi, que había permanecido con la boca abierta por el entusiasmo todo el tiempo, comenzó a vitorear y saltar en su asiento. Kei, emergiendo del agua, salió de la piscina por el lado en el que se encontraba su amigo y saludando al público, se dirigió hacia él.

- Shuichi, al final has venido
- Claro! una promesa es una promesa
- Aún así te lo agradezco, dijo Kei con una sonrisa
- No tienes porqué, me alegro mucho de haber venido, eres muy bueno!! Me he quedado de piedra con esas volteretas!!
- jajaja, no es nada, son muchos años de práctica ya
- No creo que yo pudiera hacerlo ni en un millón de años!!
- Bueno, tampoco creo que yo pudiera cantar como tú ni en diez millones de años!!

Los dos amigos se rieron a gusto, ambos contentos de estar con el otro. Kei se despidió del chico, puesto que tenía que ponerse algo de ropa hasta la siguiente ronda, si es que pasaba, para no coger un resfriado. Shuichi le aseguró que pasaría, y le animó mientras sonreía encantado. Se quedó mirándole mientras el moreno se iba. Realmente era hermoso. No era apropiado decirlo de un hombre, pero a él ya se lo había parecido Yuki, y aunque no había encontrado hasta ahora nadie que le igualase en belleza, Kei le hacía una dura competencia.


Entre tanto, un más que enfadado Yuki, estacionaba su coche en el aparcamiento del recinto. Se dirigió hasta la entrada, y un poco sorprendido por tanta gente, comenzó a inspeccionar las gradas en busca de Shuichi. No sería dificil encontrarle, puesto que aunque había una gran cantidad de personas, él siempre se las arreglaba para destacar entre los demás. Pasados un par de minutos, por fin le localizó entre la gente. Se dirigía ya allí con paso decidido, hasta que vió cómo aquel patán moreno se dirigía hacia el chico completamente mojado. Debía de acabar de saltar. Se paró un momento, para ver qué pasaba entre los dos. Dudaba entre ir a sacar inmediatamente de allí a Shuichi, o ver qué pasaba realmente entre esos dos. Aunque tampoco estaba seguro de querer averigüarlo. Tras pensarlo unos momentos, decidió colocarse en un sitio desde el cual poder verlos a ambos, estando lo suficientemente lejos para que no se percataran de su presencia, y lo suficientemente cerca para sacar de allí a Shuichi en un segundo en caso de que las cosas se salieran de madre. Después de unos momentos encontró el sitio perfecto. Se dirigió hacia allí colándose entre la gente sin armar ninguna clase de alboroto, y sentándose, se dispuso a vigilar al chico. Pensó en hacerle pagar por todas esas molestias en cuanto llegaran a casa, le daría una sesión de sexo de la que no se olvidaría jamás. Aprendería por las buenas o por las malas que era suyo, y que no lo compartiría.


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Bueno, espero que les haya gustado. En este capi no hay lemon, pero es necesario para el argumento de la historia. Siento haber tardado TANTO en continuarlo, pero relamente soy una perezosa -.- y además me entretenía más leyendo los fics que postean que escribiendo los míos!! eto Así que bueno, espero que fuera de su agrado y que me dejen sus críticas :.///.: :expect:
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Re: [NC-17]La melancolía de Shuichi[Gravi]En proceso Act 04/10

Notapor Ali_McR » Lun Ene 19, 2009 4:54 pm

>//< pense k lo habias abandonado ToT ...k bueno k lo seguiste y aunk no hubo lemon me gusto muxo muxo muxo...y ojala k pronto pongas otro capi xk de verdad tu fic me gusta muxo :amor:
bueno nos estamos viendo o leyendo mas bn xDDD
adios!!! chu!
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Re: [NC-17]La melancolía de Shuichi[Gravi]En proceso Act 04/10

Notapor Umi-ao » Lun Ene 19, 2009 7:17 pm

Espero que entusiasmo de Kei de ver el amigo Shuichi en la competición no le arregle problema...y claro que Shuichi no se deje tentar con el cuerpo del amigo yá que el tiene Yuki...!

Mas va ser un problema soló por tener ido ver Kei, para Yuki mas también ese una oportunidad de Yuki saber lo cuanto Shuichi lo ama no se dejando tentar por nuevo amigo y su cuerpo bonito...!!! ;_;
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Re: [NC-17]La melancolía de Shuichi[Gravi]En proceso Act 04/10

Notapor ANNE JIE JIE » Lun Ene 19, 2009 9:55 pm

wiiiiii

Esperé con tanta emoción la conti que aca me tienes alabandote una vez más.

Por favor, sigue escribiendo esta historia, quiero saber que pasará entre la rivalidad del rubio y el morenazo que te has plantado.... eto ....Espero pronto saber que sucederá.

Besitos!!! bye
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